Muchas empresas no detectan señales evidentes de declive que pueden desembocar en una crisis, en el peor de los casos irreversible.
Algunos síntomas son:
- Descenso de las ventas - Aumento de reclamaciones - Reducción de márgenes - Aumento de stocks y circulante - Descenso del ratio facturación/persona - Dificultades de cobro - Problemas de liquidez. - Elevados costes financieros
Si en su empresa se da cualquiera de las anteriores situaciones, actúe de inmediato. No infravalore los síntomas ni sobrevalore las capacidades internas de la empresa. El paso del tiempo es su peor enemigo y puede verse sin recursos para levantar la situación.
En Oglobal hemos afrontado situaciones complicadas de diversa índole y sabemos qué funciona y que no. Aproveche nuestra experiencia para remontar su negocio sin experimentos.
Tan importante como saber qué hacer es disponer de quién sea capaz de ejecutarlo.